09 Ene
informe economía 2019 Banco Mundial

El Banco Mundial avisa: la economía mundial se desacelerará al 2,9 % en 2019, con el debilitamiento del comercio y de la inversión

Informe Global Economic Prospects. Banco Mundial

Malos tiempos para la economía. El Banco Mundial emitió ayer, 8 de enero de 2019, un comunicado en el que advierte que la economía mundial se desacelerará al 2,9 % en 2019 con el debilitamiento del comercio y de la inversión.

Según las proyecciones, el crecimiento económico mundial se reducirá del 3 % (cifra revisada a la baja) en 2018 al 2,9 % en 2019, en medio de crecientes riesgos adversos del panorama económico, según declaraciones del Banco Mundial. El comercio internacional y la actividad manufacturera se han atenuado, las tensiones comerciales siguen siendo altas y los mercados financieros de algunos de los grandes mercados emergentes han experimentado considerables presiones.

Según el informe Global Economic Prospects (Perspectivas económicas mundiales) de enero de 2019, se anticipa que el crecimiento de las economías avanzadas caerá al 2 % este año. Se prevé que la disminución de la demanda externa, el aumento del costo del endeudamiento y la persistente incertidumbre en materia de políticas influirán en las perspectivas de las economías de mercados emergentes y en desarrollo. Cabe esperar que en 2019 el crecimiento de este grupo de países se mantenga estable en un 4,2 % (una tasa más baja de lo que se había previsto).

Estancamiento y desaceleración

La recuperación económica en los países exportadores de productos básicos se ha estancado, en tanto que la actividad de los países importadores de dichos productos se está desacelerando. En 2019, el crecimiento per cápita no será suficiente para acortar la brecha de ingresos con las economías avanzadas en aproximadamente el 35 % de las economías de mercados emergentes y en desarrollo, porcentaje que aumentará al 60 % en el caso de los países afectados por la fragilidad, los conflictos y la violencia.

A esto se suma que varios acontecimientos podrían frenar aún más la actividad económica. El aumento de los costos del endeudamiento podría deprimir los flujos de capitales y provocar una ralentización del crecimiento en muchas economías de mercados emergentes y en desarrollo.

El incremento de la deuda pública y la deuda privada en el pasado podría acrecentar la vulnerabilidad a los cambios de las condiciones de financiamiento y de la actitud del mercado. La intensificación de las tensiones comerciales podría resultar en un menor crecimiento mundial y perturbar las cadenas de valor interconectadas a nivel mundial.

Perspectivas para Europa

Según el Informe, para Europa y Asia central se prevé que los persistentes efectos de la tensión financiera en Turquía incidan en el crecimiento regional este año y lo reduzcan al 2,3 %. En ese país se prevé un debilitamiento de la actividad económica y una desaceleración del crecimiento al 1,6 % debido a la elevada inflación, las altas tasas de interés y la falta de confianza, lo que moderará el consumo y la inversión.

Sin incluir a Turquía, se proyecta una desaceleración del crecimiento en la parte occidental de la región. En Polonia, se prevé una desaceleración del crecimiento al 4 % con la ralentización del crecimiento en la zona del euro. Se anticipa un crecimiento más lento en la parte oriental de la región, a medida que se desacelere el crecimiento de las grandes economías, con inclusión de la Federación de Rusia, Kazajstán y Ucrania.

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