17 Ene
pregunta fiscal

Residente en España pero percibiendo su salario de una empresa ubicada en el extranjero: ¿hay que declararlo?

En un mundo cada vez más globalizado hay cada vez más trabajadores que prestan sus servicios para compañías extranjeras desde territorio español. La Dirección General de Tributos acaba de emitir una Consulta Vinculante al respecto (en concreto, respecto a Suiza).

El caso concreto planteado
Después de un período de residencia y trabajo en Suiza, un trabajador está residiendo en España desde el 1 de abril de 2019. Trabaja en Madrid como trabajador desplazado de la empresa suiza para la cual ya trabajaba anteriormente.

Añade que es una empresa que no tiene ningún tipo de entidad ni negocio en España y que el consultante presta sus servicios a dicha empresa desde Madrid.

Se plantea a Hacienda si como residente en España debe o no declarar el salario que percibe de la empresa suiza.

La respuesta de Hacienda

En el presente caso, desde el día 1 de abril de 2019, el consultante reside en España, donde trabaja, por lo que su permanencia en territorio español más de 183 días dentro del año natural determinará que sea considerado residente fiscal en España en el período impositivo correspondiente.

En este sentido, para el cómputo de dicho plazo de permanencia se tienen en cuenta las ausencias esporádicas salvo que los contribuyentes acrediten su residencia fiscal en otro país.

No obstante, señala la Consulta si, de acuerdo con los criterios anteriores, el consultante fuese residente fiscal en España y, al mismo tiempo, pudiera ser considerado residente fiscal en Suiza de acuerdo con su legislación interna, se produciría un conflicto de residencia entre los dos Estados.

Este conflicto se resolvería de acuerdo con el artículo 4.2 del Convenio entre el Estado español y la Confederación Suiza para evitar la doble imposición en materia de impuestos sobre la renta y sobre el patrimonio, de 26 de abril de 1966 (BOE de 3 de marzo de 1967) y el Protocolo que modifica el Convenio, hecho en Madrid el 29 de junio de 2006 y el Protocolo entre el Reino de España y la Confederación Suiza que modifica el Convenio para evitar la doble imposición en materia de impuestos sobre la renta y sobre el patrimonio firmado en Berna el 26 de abril de 1966, y su Protocolo, modificados por el Protocolo firmado en Madrid el 29 de junio de 2006, hecho en Madrid el 27 de julio de 2011 (BOE de 11 de junio de 2013).

Señalado lo anterior, partiendo de la consideración del consultante como residente fiscal en España en 2019, deberá tributar en España, como contribuyente del IRPF, por su renta mundial de acuerdo con la LIRPF y el Convenio de doble imposición en su caso, dependiendo de la fuente de renta de que se trate.

El artículo 15 (relativo a trabajo dependiente) del citado Convenio Hispano-Suizo dispone lo siguiente:

“1. Sin perjuicio de las disposiciones de los artículos 16, 18 y 19, los sueldos, salarios y remuneraciones similares obtenidos por un residente de un Estado contratante por razón de un empleo, sólo pueden someterse a imposición en este Estado, a no ser que el empleo se ejerza en el otro Estado contratante. Si el empleo se ejerce en este último Estado, las remuneraciones derivadas del mismo pueden someterse a imposición en este Estado.

2. No obstante las disposiciones del párrafo 1, las remuneraciones obtenidas por un residente de un Estado contratante por razón de un empleo ejercido en el otro Estado contratante, sólo pueden someterse a imposición en el primer Estado si:

a) el empleado no permanece en el otro Estado, en uno o varios periodos, más de un total de 183 días durante el año fiscal considerado;

b) las remuneraciones se pagan por o en nombre de una persona que no es residente del otro Estado, y

c) las remuneraciones no se soportan por un establecimiento permanente o una base fija que la persona para quien se trabaje tiene en el otro Estado.

3. No obstante las disposiciones precedentes de este artículo, las remuneraciones obtenidas por razón de un empleo ejercido a bordo de un buque o aeronave en tráfico Internacional, pueden someterse a imposición en el Estado contratante donde se encuentre la sede de dirección efectiva de la empresa.”.

Por su parte, la LIRPF, en su artículo 17.1, establece lo siguiente:

“Se considerarán rendimientos íntegros del trabajo todas las contraprestaciones o utilidades, cualquiera que sea su denominación o naturaleza, dinerarias o en especie, que deriven, directa o indirectamente, del trabajo personal o de la relación laboral o estatutaria y no tengan el carácter de rendimientos de actividades económicas.

Se incluirán, en particular:

a) Los sueldos y salarios.

(…)”.

Por tanto, concluye la Consulta, los salarios percibidos por el consultante de la empresa suiza los deberá incluir en la declaración del IRPF, al constituir rendimientos del trabajo sujetos y no exentos de tributación por dicho impuesto (entendiendo que se trata de rendimientos que derivan de una relación laboral con la empresa suiza).

Por último, en cuanto a la forma de cumplimentar el modelo de declaración anual del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, hay que dirigirse al Departamento de Gestión Tributaria de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) por tratarse de un asunto de su competencia.

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