21 May

Declarado improcedente el despido de una directora de RRHH que lanzaba a los empleados comentarios como éstos: «te faltan aptitudes para entenderlo», «soy la dueña del calabozo» o «no estás cualificado para tu puesto»

Que una directora de RRHH lance a los empleados comentarios como éstos: «te faltan aptitudes para entenderlo» o «no estás cualificado para tu puesto de trabajo» no justifica necesariamente el despido disciplinario.

Así lo acaba de entender el TSJ de Madrid (sent. de 18 de marzo de 2019, que revoca la declaración de procedencia efectuada en primera instancia por el Juzgado de lo Social).

El TSJ entiende que los hechos descritos en la carta de despido son «reproches genéricos» y descritos de manera imprecisa, por lo que el despido debe declararse improcedente.

El caso concreto enjuiciado
Una compañía decidió despedir disciplinariamente a la Directora de Recursos Humanos (Head of Human Resources Managament) tras las quejas vertidas hacia ella por varios empleados.

En concreto, desde septiembre de 2016 se creó un clima tenso en el Departamento de Recursos Humanos, profiriendo la responsable de RRHH expresiones tales como:
– «quién te crees que eres»
– «Yo soy el gallo de este gallinero»,
– «espero no tener que sacar la katana porque si lo hago, solamente puedo guardarla llena de sangre»
– «llamadme la hija de puta», «soy la única dueña del calabozo», utilizando un tono de voz elevado.

En ocasiones llamaba a los trabajadores del departamento a su oficina y les decía la expresión «no tienes las habilidades para entenderlo».

Los trabajadores del departamento de Recursos Humanos crearon un grupo en la aplicación móvil Whatsapp para hablar de lo que sucedía con la demandante, decidiendo realizar una recopilación de los datos y comunicarlo a la Dirección de la compañía.

Los trabajadores enviaron un escrito a la dirección de la compañía sobre estos hechos y además lo pusieron en conocimiento del sindicato CCOO, verbalmente, recibiendo quejas don R, Secretario General de CCOO desde septiembre de 2016 hasta principios del año 2017.

El 17 de mayo de 2017, la compañía comunicó a la directora de RRHH su despido disciplinario. En primera instancia, el despido fue declarado procedente.

La sentencia del TSJ
Sin embargo, el TSJ revoca la declaración de procedencia al entender que los hechos contenidos en la carta de despido son reproches genéricos y descritos de manera imprecisa.
declaración de improcedencia del despido, por defectos de forma.

Tal como, entre otras muchas, se razona en la STS de fecha 12-3-13, recurso nº 58/12 , «la sentencia del Pleno de la Sala de 28 de abril de 1997, reiterada por otras muchas posteriores -entre ellas, las de 18 de enero de 2000 y 30 de septiembre de 2010 – señala que la exigencia del art. 55 ET «ha sido reiteradamente interpretada por la Sala en el sentido que sintetiza la Sentencia de 3 octubre 1988 , a tenor de la cual «aunque no se impone una pormenorizada descripción de aquéllos – los incumplimientos que motivan el despido -, sí exige que la comunicación escrita proporcione al trabajador un conocimiento claro, suficiente e inequívoco de los hechos que se le imputan.

Y esto no se cumple cuando la carta de despido «sólo contiene imputaciones genéricas e indeterminadas que perturban gravemente aquella defensa y atentan al principio de igualdad de partes al constituir, en definitiva, esa ambigüedad una posición de ventaja de la que puede prevalerse la empresa en su oposición a la demanda del trabajador».

(…) La carta de despido (…), no contiene hechos, sino reproches genéricos (…) que no se concretan en orden a su contenido y circunstancias, salvo la imprecisa referencia a que tales conductas se habían producido «últimamente».

Esta indeterminación en el contenido hace imposible organizar una defensa eficaz frente a estas imputaciones e incluso valorar la gravedad de las mismas y lo mismo sucede en relación con la determinación temporal que impide además la eventual alegación de la prescripción.

Es cierto que puede afirmarse, como alega la parte recurrida,que lo que se reprocha es una conducta continuada, pero incluso en este caso, entiende el TSJ, la determinación
temporal es, en la medida de lo posible, como dice la sentencia de 20 de marzo de 1990 , necesaria (…), – pues lo contrario – elimina la garantía del conocimiento concreto de las imputaciones por el trabajador», limitando su defensa y «consagrando un resultado obtenido a partir de una situación de desigualdad de información en el proceso «.

Y esto mismo, razona el TSJ, es lo que sucede en este caso, puesto que en la carta solo se alude a determinadas expresiones, sin, al menos, especificar contra quienes se vertieron, ni tampoco las fechas en que las mismas tuvieron lugar, con lo que han de considerarse incumplidos, en aplicación de la citada doctrina, los requisitos de forma que exige el art. 55.1 ET. Por ello, el despido debe ser declarado improcedente.

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