20 Dic
tsj mallorca despido faltas asistencia

Declarado improcedente el despido disciplinario de una trabajadora pese a faltar tres días injustificamente (dada su antigüedad en la empresa)

Para que un despido disciplinario sea declarado procedente hay que cumplirse los requisitos de gravedad y culpabilidad. Son los tribunales los que van delimitando en qué casos se cumplen (y en cuáles no) dichos requisitos.

Unido a esto, hay que tener en cuenta que el despido es la máxima sanción que se le puede imponer a un trabajador, por lo que no todos los incumplimientos laborales cometidos por un empleado justifican el despido (hay otras sanciones en función de la gravedad de la falta, como es el caso de la suspensión de empleo y sueldo).

Un ejemplo es esta sentencia en la que un TSJ determina que es improcedente (revocando la declaración de procedencia del JS) el despido de un trabajador que faltó tres días de forma injustificada. Entiende que aunque las ausencias no se han justificado, no cabe considerarlo como falta muy grave sancionable con el despido, máxime atendiendo la gran antigüedad de la empleada en la empresa (sentencia del TSJ de Mallorca de 18 de octubre de 2019).

El caso concreto enjuiciado

En fecha 06/03/17 una trabajadora envió un mensaje de whatsapp a su superior jerárquico el Sr. Gabriel en el que le indicaba que debía ir a Urgencias por dolor. (testifical Sr. Gabriel )

Ese mismo día llamó al presidente del Comité de empresa, el Sr. Esteban , para decirle que no podía ir a trabajar porque no se encontraba bien y este le indicó que tenía que comunicar su ausencia a la empresa. También le pidió al Sr. Esteban que le llevara al médico ese mismo día pero el Sr. Esteban le dijo que no podía hacerlo porque estaba trabajando.

Después estuvo en contacto con ella siguiendo su estado si bien él no comunicó nada a la empresa (testifical Sr. Esteban ).

La trabajadora no acudió a trabajar los días 6, 7 y 14 de marzo de 2017.

En fecha 07/03/17 la demandante acudió a Urgencias en el Hospital de Can Misses a las 22.25 horas, por dolor en flanco izquierdo similar a episodios previos, sin fiebre ni vómitos ni otra clínica y el día 08/03/17 se hallaba asintomática. En dicho informe se recoge ” última revisión en urología el pasado 09/02/2017″ así como ” ECO realizada en última revisión en urología”.

En fecha 13/03/17 la demandante acudió a urgencias en el Hospital de Can Misses a las 08:13 horas siendo dada de alta a las 14:09 horas como consecuencia de una intolerancia alimentaria. Se le indica tomar antibiótico durante una semana

En fecha 14/03/17 la demandante acudió a urgencias en Pac Vila a las 19:23 horas, mostrando dos informes de urgencias y siendo diagnosticada de ITU.

El Comité de empresa, en sus alegaciones al expediente disciplinario de la trabajadora, concluyó que las ausencias de los días 6 y 7 están justificados por la trabajadora a la vista de un justificante del día 6 de marzo.

En fecha 09/05/17 la empresa comunicó a la trabajadora su despido disciplinario con efectos del mismo día, mediante carta cuyo contenido se da por reproducido, basándose el mismo en síntesis en las ausencias injustificadas al trabajo los días 6, 7 y 14 de marzo de 2017.

En primera instancia, el Juzgado de lo Social dio la razón a la empresa y declaró la procedencia del despido.

La empresa negaba la vulneración del principio de buena fe alegada por la defensa de la trabajadora apelando a que había sancionado a la trabajadora hasta en cinco ocasiones previas por comportamientos similares antes que acudir al despido. Además, sostenía que las ausencias al trabajo estaban completamente injustificadas.

La sentencia del TSJ

El TSJ revoca la declaración de procedencia del despido al entender que aunque la conducta de la trabajadora merece una sanción, el despido es desproporcionado (aplicación de la teoría gradualista).

A pesar de que el TSJ reconoce que nada de lo alegado por la trabajadora “permite justificar las tres ausencias al trabajo”, sí impide su consideración como falta muy grave, máxime atendiendo la gran antigüedad de la empleada en la empresa.

Descartamos la existencia de vulneración de la buena fe contractual por parte de la empresa pues tras los problemas del año 2016, el servicio médico de la empresa en Ibiza emitió varios correos electrónicos a la demandante interesándose por su salud.

Sin embargo, las ausencias sancionadas en el año 2016 y respecto de las cuales se alcanzó un acuerdo ante el TAMIB no permiten tampoco considerar las tres ausencias de marzo de 2017 como incumplimiento muy grave y culpable.

Por todo ello, al ser excesiva la sanción del despido, declara el despido como improcedente.

Buscar
Categorías

Llámanos

x

Utilizamos cookies para mejorar tu experiencia. Si continúas, consideramos que aceptas el Uso de cookies