16 Feb
responsabilidad solidaria sucesión

El plazo de 3 años del art. 44.3 ET (sucesión) se refiere sólo al ámbito temporal de la solidaridad y no afecta al plazo de un año previsto en el art. 59.1 ET

El Tribunal Supremo ha vuelto a sentenciar a favor de los trabajadores que el plazo de 3 años del art. 44.3 ET (responsabilidad solidaria en casos de sucesión) se refiere sólo al ámbito temporal de la solidaridad y no es un plazo singular de prescripción, por lo que no afecta al plazo de un año previsto en el art. 59.1 ET (sentencia del TS de 10 de enero de 2019, que reitera doctrina).

El caso concreto enjuiciado

Es objeto del presente recurso de casación para la unificación de doctrina la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla- León, con sede en Valladolid de 30 de enero de 2017, confirmatoria de la de instancia que, con estimación parcial de la demanda de cantidad, condena a la empresa SO a:

– Satisfacer al trabajador demandante la suma de 11.458,62 euros, en concepto de salarios impagados de las mensualidades de octubre, noviembre y diciembre de 2011, pagas extras de verano y septiembre del año citado y variables por objetivos de los años 2009 y 2010.

Consta acreditado que el trabajador demandante prestaba servicios para la empresa SS, hasta que con fecha 24/5/2012 comunicó su decisión de cesar voluntariamente en sus obligaciones contractuales y dar por extinguida su relación con fecha 10 de junio de 2012, causando baja en esa fecha.

Por auto de 05/12/2011 la mercantil fue declarada en concurso voluntario. La administración concursal emitió certificado a favor del empleado el 10/02/2012 incluyéndole en la lista de acreedores del concurso, con privilegio general ordinario por la cantidad de 19.285,96€.

El 21/03/2012 el FOGASA dictó resolución que reconocía a favor del actor 6.292,62 € por el concepto de salarios. La unidad productiva de SS. fue adquirida por la demandada SO. con efectos del 21 de diciembre de 2012 todo ello con intervención de la Administración Concursal.

El Juzgado de lo Mercantil dictó auto el 14/6/2013 en relación con el alcance de la transmisión de la unidad productiva.

La sentencia de instancia, tras desestimar las excepciones alegadas, entre ellas la de prescripción, condena

a SO a abonar al empleado la suma de 11.458,62 euros, en concepto de salarios impagados de las mensualidades de octubre, noviembre y diciembre de 2011, pagas extras de verano y septiembre del año citado y variables por objetivos de los años 2009 y 2010.

Dicha resolución fue recurrida en suplicación por ambas partes.

La sentencia del Supremo

El TS desestima el recurso de la empresa, y da la razón al trabajador: el plazo de 3 años del art. 44.3 ET (responsabilidad solidaria de cedente y cesionario en casos de sucesión) se refiere sólo al ámbito temporal de la solidaridad y no es un plazo singular de prescripción, por lo que no afecta al plazo de un año previsto en el art. 59.1 ET (las acciones derivadas del contrato de trabajo que no tengan señalado plazo especial prescribirán al año de su terminación).

Aplicando esto al cabo concreto, concluye el Supremo, es claro que la acción ejercitada por el trabajador no se hallaba prescrita, y no porque el plazo de prescripción fuera de tres años como argumentaba la defensa del trabajador, sino porque el plazo de un año no se había agotado.

Por todo ello, el TS estima el recurso interpuesto por la defensa del trabajador y determina que la empresa demandada debe satisfacer al trabajador el interés anual por mora del 10% sobre la cantidad adeudada de 11.458,62 euros.

Respecto al hecho de que el plazo de un año no se había agotado, el TS argumenta lo siguiente:

– Conforme al art. 1973 CC «la prescripción de las acciones se interrumpe por su ejercicio ante los Tribunales, por reclamación extrajudicial del acreedor y por cualquier acto de reconocimiento de la deuda por el deudor».

– A la par dispone expresamente en el art. 1974 CC que «la interrupción de la prescripción de acciones en las obligaciones solidarias aprovecha o perjudica por igual a todos los acreedores y deudores».

De esta forma, si la sucesión empresarial se produjo en 21/12/12 y si todavía en 29/10/14 y 25/02/16 la

empresa «SS efectuó un pago parcial de la deuda -lo que incuestionablemente comportaba un «acto de reconocimiento» de ella-, no cabe duda que la acción ejercitada en 24/11/15 todavía no se hallaba prescrita, como sostenía la compañía.

Y esto es así, concluye el Supremo, porque con independencia de todos los actos interruptivos llevados a

cabo durante el procedimiento concursal y del que es obvia consecuencia el referido pago parcial, lo cierto es

que aquel reconocimiento -por sí mismo- mantenía viva la acción.

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